Vivimos en un mundo que a menudo parece estar lleno de oscuridad: conflictos, desesperanza y falta de amor abundan en todas partes. En medio de este escenario, los cristianos somos llamados a ser luz, a brillar con el amor y la verdad de Dios, iluminando a quienes están perdidos y proporcionando guía en momentos de incertidumbre. Ser luz en el mundo no es simplemente un mandato, es una responsabilidad y un privilegio que cada creyente tiene para reflejar la bondad y la gracia de Dios.
Como cristianos debemos entender que nosotros somos hechos a
la imagen y semejanza de Dios y él es luz. V 5 “Este es el mensaje que hemos oído de
él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.”
Si Jehová es luz y nosotros su
imagen a qui en la tierra, nosotros también somos luz. Mateo 5: 14 “Vosotros sois la luz del mundo; una
ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.”
Como es alguien de Luz.
1. Su relación con Dios se
manifiesta en su diario vivir. V 6 “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas,
mentimos, y no practicamos la verdad;”
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1.1. Quienes son luz se caracterizan por irradiar una energía especial, que
trasciende más allá de las palabras y se manifiesta en sus acciones cotidianas.
·
1.2.
Estas personas suelen ser un faro de esperanza en medio de la oscuridad, brindando
apoyo, amor y comprensión a quienes los rodean. Su mera presencia tiene el
poder transformar ambientes y elevar el ánimo de quienes los rodean.
2. Alguien que es luz se
caracteriza por su buena convivencia con los Demas. V 7 “pero si andamos en luz, como él
está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo
nos limpia de todo pecado.” La buena convivencia es la base para la
felicidad.
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2.1. La buena convivencia es algo necesario en toda
sociedad, familiar, laboral, espiritual.
3. Tiene la capacidad de reconocer
sus errores. V 8 “Si decimos
que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros.” las personas que reconocen sus errores son capaces de
corregir.
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3.1. No se puede alcanzar la perfección sin corrección. V 9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
·
Las personas de éxito son aquellas que reconocen sus
falencias, las personas de fracaso son aquellas que siempre buscan a quien
culpar por sus equivocaciones.
Para tener una excelente
convivencia con los demás y lograr la paz tan anhelada en este mundo es
necesario dejarnos llenar de la luz de Cristo y poderla reflejar en nuestra
forma de Actuar.
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