La vida cristiana trasciende la simple adhesión a un credo; implica un proceso de crecimiento continuo, un florecimiento espiritual que se manifiesta en acciones concretas. Se trata de una transformación profunda que nos lleva a ser reflejo del amor y la gracia de Dios en el mundo. La vida cristiana es un proceso dinámico de crecimiento, no un estado estático, no se trata tan solo de congregarse por costumbre. El fruto espiritual es el resultado natural de una relación genuina con Cristo.
Jesucristo quiere darnos las pautas
para tener una vida de éxito en lo espiritual y en lo secular. V 8 “Porque si estas cosas están en
vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al
conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”
El no tener estas cosas que Dios
nos enseña nos convierte en inútiles. V 9 “Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta;
es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.”
Como es un cristiano que da Frutos.
1. Es Diligente. V 5 a “vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo” para conseguir algo importante en la vida se
requiere mucho más que tan solo esforzarse, para conseguir cosas importantes se
necesita hacerlas en el momento oportuno de nada sirve hacer algo muy bien si
ya nadie la necesita.
2. Es Virtuoso. V 5 b “añadid a vuestra fe virtud;” solo
cuando hacemos las cosas aplicándoles todos los valores generan frutos que
permanecen.
3. Tiene Conocimiento. V 5 c “a la virtud, conocimiento;” el
conocimiento es la base principal en el logro de todo propósito. El que no sabe
que es lo que quiere o como conseguirlo nunca podrá triunfar.
4. Tiene Dominio Propio. V 6 a “al conocimiento, dominio propio;” las
personas que no pueden dominar sus emociones terminan siendo esclavas de ellas.
Las emociones por lo general nos hacen tomar malas decisiones.
5. Tiene Paciencia. V 6 b “al dominio propio, paciencia; a la
paciencia” solo el saber esperar en paz hace que tengamos la
tranquilidad suficiente que nos permite hacer las cosas bien. La ansiedad es
muy mala consejera.
6. Desarrolla Piedad. V 6 c “, piedad” de nada
sirve hacer las cosas bien si no se las hace pensando en los demás. El egoísmo
impide que una persona de buenos frutos.
7. Tiene Afecto Fraternal. V 7 a “a la piedad, afecto fraternal;” el afecto
por los demás es lo que nos estimula y nos impulsa a luchar sin cansarnos para
conseguir un propósito.
8. Tiene Amor por lo que hace. V 7
b “y al afecto
fraternal, amor.” Cuando amamos lo que hacemos nos queda bien, lo disfrutamos
y sobre todo generamos buenos frutos.
Para dar buenos frutos es necesario
siempre recordar estas recomendaciones. V 12 “Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas,
aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.”
La clave para que algo se fije en
nuestra mente y en nuestro corazón es la repetición, si quieres que el
conocimiento que tienes, de frutos nunca dejes de repetir lo que tienes que
hacer.
Una vida sin frutos es una vida
estéril. El ocio y la pereza son la base fundamental para tener una vida de
fracaso. Esfuérzate se valiente nunca te sueltes de la mano de Jesucristo y
serás una persona fructífera en todo.
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