Es normal que un hijo se parezca a sus padres debido a la herencia genética, que implica que los hijos heredan una mezcla de caracteres de ambos padres.
En lo espiritual sucede lo mismo
los seres humanos desarrollamos características que nos identifican de quienes
somos hijos, de Dios o del diablo.
Por esta razón todo aquel que ha
hecho la oración de fe para ingresar a alguna iglesia cristiana, se considera
hijo de Dios, pero además de la oración de fe, lo que nos identifica como hijos
de Dios o del diablo es nuestro comportamiento.
Prueba de ADN espiritual, nuestro
comportamiento.
1. El pecado nos identifica como
hijos del diablo. V 8 “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el
principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del
diablo.” El adagio popular dice: las cosas se parecen a su dueño.
·
1.1. El que le pertenece al diablo se parece a él, por
eso su comportamiento lo delata. Juan 8: 44 “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos
de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha
permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de
suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”
2. No practicar el pacado nos
identifica como hijos de Dios V 9 “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado,
porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido
de Dios.” solo los que no practican el pecado pueden llamarse hijos
de Dios. Ojo, la palabra dice el que practica no el que todavía tiene
debilidades la palabra dice que todos somos pecadores. 1 Juan 1: 8 “Si decimos que no tenemos pecado,
nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.”
Hay dos tipos de cristianos:
1. El que
sigue practicando el pecado es decir el que todavía ama el pecar y no quiere
renunciar a él. Hay personas malas que fingen ser buenas.
2. El que peca
de manera involuntaria y lucha por no pecar. Hay personas buenas que se han
equivocado y por eso se las señala como malas.
3. Dios es amor, su esencia es amor,
por eso los hijos de Dios debemos parecernos en el amor. V 10 “En esto se manifiestan los hijos de
Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a
su hermano, no es de Dios.” Muchas personas que se congregan en algún lugar todavía
siguen con su corazón cargado de odio por los demás.
4. El que tiene odio en su corazón le
pertenece al Diablo V 15 “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún
homicida tiene vida eterna permanente en él.” recuerda que el que dice que ama
a Dios, pero aborrece a su hermano es un mentiroso. 1 Juan 4: 20 “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y
aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha
visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”
7. Los que no son hijos de Dios
tienen problema para ayudar a los Demas V 17-18 “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su
hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de
Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en
verdad.” el egoísmo no cabe en el corazón de un cristiano.
Cualquiera que se considere
cristiano se puede llamar hijo de Dios, no es lo que nosotros nos consideremos,
son nuestros actos los que determinan a quien le pertenecemos, a Dios o al
Diablo.





