El adagio popular dice: Lo que es para ti, ni, aunque te quites y lo que no es para ti ni, aunque te pongas.
Lo que Dios
ha prometido para tu vida será, en su tiempo a si las cosas parezcan imposibles.
Qué hacer cuando las cosas no parecen salir bien.
Cuando nos encontramos con un muro.
1. Aferrarnos a las promesas de Dios. V 2 “Mas Jehová
dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus
varones de guerra.” Jehová no
le dijo que le iba a entregar, él le dijo te he entregado. Dios ya nos ha dado
la bendición depende de nosotros si la tomamos o no.
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1.2.
El creer en las promesas de Dios nos da fortaleza para seguir luchando o
peleando por nuestras metas.
2. Preparándonos para luchar, aunque muchas veces no
entandamos como. V 3 “Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor
de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días.” Los hombres de guerra deberían
estar listos. Dios te ayuda, pero tú tienes que actuar.
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2.1.
El hecho de ser hijos de Dios no significa que no tengamos que hacer nada,
Jehová se encarga de prepararnos y entrenarnos para las batallas que tenemos
que librar cada día. Salmo 144: 1 “Bendito sea
Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la
guerra;”
3. Teniendo paciencia.
V 4 “Y siete
sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al
séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las
bocinas.” muchas veces lo que más nos
cuesta es tener que esperar.
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3.1.
Las cosas importantes no suceden de la noche a la mañana, todo necesita
preparación y dedicación.
4. Creyendo en lo sobrenatural. V 5 “Y cuando
toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la
bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá;
entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante.” para unos hombres de guerra acostumbrados a pelear
con sus armas y en sus fuerzas era muy difícil entender lo que se les pedía,
pero tenían que obedecer.
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4.1.
Debemos entender que Jesucristo nos dará la victoria de la forma menos esperada
y en el día que menos esperado.
5. Estando listos para la Batalla y tomando
precauciones. V 9 “Y los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las
bocinas, y la retaguardia iba tras el arca, mientras las bocinas sonaban
continuamente.”
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5.1. Estar seguros de que Jesucristo nos dará la
victoria no significa que debemos descuidarnos o dejarnos de preparar.
6. Absteniéndonos de hacer nuestra voluntad. Para esto
se necesita ser muy obedientes a Dios y a nuestras autoridades. V 10 “Y Josué
mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni
saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad; entonces
gritaréis.”
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6.1. Muchas
veces las cosas funcionan no como nosotros quisiéramos, por eso es necesario
déjanos guiar.
7. Persistiendo sin desmallar. V 15 “Al séptimo
día se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma
manera siete veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete
veces.”
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7.1. Las
cosas importantes no son fáciles de conseguir, el día en que las cosas
importantes sean fácil de conseguir, automáticamente dejan de ser Importantes.
No hay peor enemigo que uno mismo, nunca dejes que tus
temores se conviertan en murallas que te impidan avanzar, tú no eres obra de la
casualidad, tú eres el tesoro más precioso para Dios. Esfuérzate y se valiente.
Con la ayuda de Jesucristo pronto conseguirás lo que es tuyo.
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