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Éxodo 37. Consagración y Purificación
En la vida espiritual no basta tan solo conque le queramos servir a Jesucristo, también es necesario que estemos dispuestos a consagrarnos y purificarnos. V 29 “Hizo asimismo el aceite santo de la unción, y el incienso puro, aromático, según el arte del perfumador.” En la cultura actual, uno puede pensar que estos elementos no tienen importancia debido a la cuestión de las creencias religiosas, sino que no demasiados creyentes saben o entienden el significado detrás de ellos.
Sin embargo,
estos elementos pueden ser un recordatorio para los cristianos de la
importancia de la consagración y la purificación en su propia vida espiritual.
Consagración y purificación son dos
ideas importantes que se entrelazan en nuestra relación con Dios. La
consagración es el proceso por el cual cedemos nuestra vida a Dios, y
permitimos que Él nos use según Su voluntad.
La idea de consagración en el
Antiguo Testamento, estaba ligada a dar lo mejor a Dios, dedicarle o apartar
para él lo primero y lo mejor. Esto se ve claro en el mandato de dedicar a Dios
el primer hijo, el primogénito tanto de hombres como de animales. Éxodo 13: 2 “Conságrame todo primogénito.
Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como
de los animales, mío es.”
Nosotros no podemos definir o
confinar nuestra relación con Dios. Él es quien sabe cuál es nuestro verdadero
propósito y nos capacita para ello. La purificación, por otra parte, es el
proceso de limpiar nuestra mente y corazón para poder acercarnos a la presencia
de Dios en oración y adoración.
Dios nos escogió con un propósito. Él nos llama a vivir vidas
santas, consagradas a él y a anunciar su amor y sus obras a todos los que
todavía viven espiritualmente en tinieblas. 1 Pedro 2: 9 “Mas vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis
las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”
Éxodo 37: 29. nos invita a un
recordatorio de la importancia de la consagración y la purificación en nuestra
vida espiritual. El aceite santo de la unción y el incienso puro son opuestos,
pero se entrelazan en la misma búsqueda: acercarnos a Dios y buscar su voluntad
para nuestras vidas. Al reflexionar sobre estos elementos, podemos empezar un
camino de consagración y purificación en nuestra relación con Dios.
La consagración a Dios nos lleva a apartarnos del pecado.
Dejamos atrás todo lo que ofende a Dios y usamos todos nuestros recursos, los
ofrecemos o presentamos ante Dios para que él los use conforme a su voluntad.
Romanos 6: 12 – 13 “La
consagración a Dios nos lleva a apartarnos del pecado. Dejamos atrás todo lo
que ofende a Dios y usamos todos nuestros recursos, los ofrecemos o presentamos
ante dios para que él los use conforme a su voluntad.”
Consagrarnos a Dios involucra no solo nuestro espíritu:
también nuestros cuerpos y mentes. La santidad a la que Dios nos llama es una
total, una que nos transforma completamente y nos ayuda a parecernos más a
Jesús. Romanos 12: 1-2 “Así
que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. 2No os conforméis a este siglo, sino transformaos
por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál
sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
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Éxodo 36. Diseñados para Crear
El mundo comenzó de la nada, Dios hizo al hombre con la capacidad de crear lo que se necesitaría para vivir y gobernar la tierra.
A través de los años hemos visto
como el mundo ha ido evolucionando y cambiando de acuerdo a cada época.
Como Ejercer la Creatividad.
1. Entendiendo que es Dios quien
nos da Inteligencia. V 1 “Así, pues, Bezaleel y
Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría e
inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán
todas las cosas que ha mandado Jehová.”
2. Tener en el corazón la necesidad
de trabajar. V 2 “Y Moisés llamó a Bezaleel y a Aholiab y a todo
varón sabio de corazón, en cuyo corazón había puesto Jehová sabiduría, todo
hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella.” una cosa
es tener en el corazón la necesidad de trabajar y otra muy diferente trabajar
por necesidad.
La gente que trabaja solo por
necesidad de dinero por lo general hace tan solo lo que le toca o lo que le
mandan y esto lo convierte en un mediocre. Lucas 17: 10 “Así
también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid:
Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.”
El tener la necesidad de trabajar o
hacer algo lo convierte en un insaciable y luchador aguerrido. 1 corintios 9:
16 “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme;
porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio”
3. Involucrándonos con Personas que
Contribuyan. V 3 “Y tomaron de delante
de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído para la obra
del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguían trayéndole
ofrenda voluntaria cada mañana.” hay personas que solo quieren beneficios y les
molesta ayudar.
4. Siendo y consiguiendo personas
generosas en sus aportes. V 5 “y hablaron a Moisés, diciendo: El
pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado
que se haga.” dando más de lo que nos toca es como logramos conseguir
grandes cosas.
5. Esperando que nos detengan y no
que nos empujen, V 6- 7 “Entonces Moisés mandó pregonar por
el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del
santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más; pues tenían material
abundante para hacer toda la obra, y sobraba.”
6. Siendo sabios en lo que se hace.
V 8 “Todos los sabios de corazón de entre
los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas de lino
torcido, azul, púrpura y carmesí; las hicieron con querubines de obra primorosa” la sabiduría
nos con vierte en personas diligentes.
7. Haciendo las cosas con Orden. V
9 “La longitud de una cortina era de veintiocho codos, y la
anchura de cuatro codos; todas las cortinas eran de igual medida.” Una
persona organizada tiene más probabilidades de triunfar en la vida.
8. Teniendo un Propósito Claro. 1 corintios
9: 26 “Así que, yo de esta manera corro, no como a la
ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,”
9. Nunca dándose por vencido. 2 corintios
4: 8-9 “que estamos
atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no
desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no
destruidos;”
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Éxodo 35. Sin generosidad no hay éxito
La felicidad no es consecuencia de una vida de éxito, es todo lo contrario. El éxito es consecuencia de una vida de felicidad.
Solo una persona feliz es capaz de conseguir éxito en todo lo que emprende. La felicidad es producto del amor esto quiere decir que una persona feliz todo lo hace con amor y por eso le queda bien. Cuando hacemos las cosas con amor las disfrutamos. Una persona de éxito es una persona generosa.
Ser generoso es mucho más que solo
dar dinero. Una persona generosa es aquella que es capaz de darse del todo a
los demás, esto quiere decir que no les niega el amor a sus familiares, no les
niega tiempo para estar con ellos, un cristiano generoso siempre está dispuesto
a dar de el tiempo que Dios le ha dado para ponerlo al servicio de Jesucristo.
Una persona generosa por lo general es agradecida y siempre reconoce lo que tiene,
pero nunca se olvida de donde lo rescato Dios.
El ser generoso es una iniciativa
de Dios. V 4-5 “Y habló Moisés a toda la
congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha
mandado: 35:5 Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso de
corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce,”
El contribuir y el hacer la obra de
Dios es de personas sabias. V 10 “Todo
sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha
mandado:”
Una persona sabia reconoce que
ofrendar para la obra de Dios no es un gasto es una inversión. Mateo 19: 29 “Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o
hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre,
recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.”
Lo que vallamos a recibir o a
cosechar el día de mañana depende de lo que sembremos hoy. La cuantía de la cosecha depende de la
cuantía de la siembra. 2 corintios 9: 6 “Pero
esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que
siembra generosamente, generosamente también segará.”
Del amor que siembres en los demás
y en especial en tu familia es el que recibirás el día de mañana, si tu estas
esperando a jubilarte para tener tiempo, para tus hijos porque ahora estas muy
ocupado trabajando, el día de mañana cuando busques a tus hijos ellos ya no
tendrán tiempo para ti, también estarán muy ocupados trabajando.
Lo que sembremos es lo que
cosechamos, no puedes cosechar amor si lo que sembraste fue odio, no puedes
cosechar tiempo cuando tú nunca lo sembraste en tu familia. Gálatas 6: 7 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo
que el hombre sembrare, eso también segará.”
El sembrar y el cosechar no solo
tiene que ver con dinero. De todo lo que sembremos es lo que cosecharemos. Y
recuerda que la ley de la siembra consiste en que si siembras un grano jamás
vas a cosechar el mismo grano. Siempre cosecharas multiplicado lo que siembres.
Tacañería, odio o amor.
Dios ama al dador alegre. 2 corintios
9: 7 “Cada uno dé como propuso
en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador
alegre.”
Solo a medida que uno da es como
también recibe. Lucas 6: 38 “Dad, y se os
dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo;
porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.”
El generoso siempre piensa en
generosidades y por eso será exaltado, el rico generoso entre más rico cada día
es más rico. Y el pobre generoso al ser exaltado cada día sale más de su
pobreza. Isaías 32: 8 “Pero el generoso
pensará generosidades, y por generosidades será exaltado.”
Si no te gusta lo que hasta hoy
estas cosechando entonces considera el cambiar lo que estas sembrando. El qué
sembrar y el qué cosechar es tu decisión. Dios solo te hace la sugerencia de
cómo hacerlo.
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Éxodo 34. Otra oportunidad para Triunfar
Moises estaba enojado con el pueblo por que hicieron un becerro para adorar, por esta razón en un momento de ira, rompió las tablas en las cuales Dios les daba instrucciones de cómo vivir. Éxodo 32: 19 “Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte.” Pero Dios es maravilloso y supremamente misericordioso. V 6 “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad” esto les garantizaría que Jehová les de otra oportunidad para que puedan tener una vida organizada.
Dios les daría otras tablas. V 1 “Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra
como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en
las tablas primeras que quebraste.”
La segunda oportunidad en los negocios, en las relaciones
amorosas o en cualquier actividad puede ser una vía para superar fracasos y
reinventar el éxito. Dar una segunda oportunidad implica la posibilidad de que
las personas puedan cambiar, crecer y madurar tras haber aprendido de sus
errores. Es un acto de fe y confianza, tanto en el otro como en uno mismo.
Sin embargo, es fundamental recordar que dar una segunda
oportunidad no equivale a ignorar el pasado o repetir patrones que ya
nos han lastimado. Se trata de evaluar si es posible construir una nueva
dinámica más saludable y enriquecedora. Es importante tener claro que no todas
las relaciones merecen ser reanudadas, y la decisión debe basarse en
reflexiones profundas y honestas sobre lo que ocurrió anteriormente.
La única forma de nosotros tener
una excelente convivencia con los demás es si aprendemos a dar otra oportunidad
y para hacerlo es necesario aprender a Perdonar. Mateo 6: 14-15 “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os
perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 6:15 mas si no perdonáis a los hombres sus
ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”
Como lograr otra oportunidad con Dios y con los Demas:
1. Teniendo la capacidad de Humillarse.
V 8 “Entonces Moisés, apresurándose, bajó
la cabeza hacia el suelo y adoró.”
2. Reconociendo nuestros errores. Y
arrepintiéndonos 9 “Y dijo: Si ahora,
Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros;
porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro
pecado, y tómanos por tu heredad.” Solo cuando reconocemos nuestros errores los podemos
corregir.
3. Obedeciendo a la voz de Jehová.
V 11 “Guarda lo que yo te
mando hoy; he aquí que yo echo de delante de tu presencia al amorreo, al
cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo” de nada
sirve reconocer nuestros errores si no estamos dispuestos a corregir.
4. No mezclándonos con el mundo. V
12 “Guárdate de hacer alianza con los moradores de la
tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti.” Recuerda que la amistad con el mundo es enemistad
con Dios. Santiago 4: 4 “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del
mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del
mundo, se constituye enemigo de Dios.”
5. Destruyendo lo que desagrada a
Dios. V 13 “Derribaréis sus altares,
y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera.” El
verdadero arrepentimiento, es destruir de raíz lo que nos aleja de Dios.
Si dejamos alguna raíz de lo malo
que practicábamos en nuestra vida pasada, es posible que al contacto con el
mundo volvamos a pecar. V 16 “o tomando de sus
hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán
fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas” y lo más
triste que arrastremos en nuestro pecado a nuestros hijos.
El practicar cada una de estas
cosas nos sirve para tener otra oportunidad no solo con Dios, también tendremos
otra oportunidad con las personas a quienes les fallamos.
Todos estamos expuestos a cometer errores,
pero eso no significa que seamos unos fracasados. Es necesario que te des otra
oportunidad de comenzar de nuevo y también se la des a quienes consideras que
te han fallado. Recuerda que Jesucristo fue el primero en darte otra
oportunidad.
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Éxodo 33. Presencia de Dios una Necesidad
En la vida de un cristiano la presencia de Dios no solo es un tema teológico, la presencia de Dios es una necesidad vital, la presencia de Dios es la que transforma nuestra vida. El pueblo de Dios por su mal comportamiento estaba en riesgo de quedarse sin la presencia de Dios. V 3 “(a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.”.
Para el pueblo de Dios que Jehová
no este con ellos era lo mismo que estar muertos. Éxodo 33: 4 “Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y
ninguno se puso sus atavíos.”
Solo la presencia de Dios es lo que
nos da verdadero descanso. V 14 “Y
él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.”
Ejecutar cualquier actividad sin la
presencia de Dios es ya tener la mayor parte de la batalla perdida. V 15 “Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir
conmigo, no nos saques de aquí.”
Lo que produce la Presencia de Dios:
1. Marca diferencia, los demás
tienen que reconocer su presencia en nosotros. Génesis 22: 21 “Aconteció en aquel mismo tiempo que habló Abimelec, y
Ficol príncipe de su ejército, a Abraham, diciendo: Dios está contigo en todo
cuanto haces.”
2. La presencia de Dios nos da
protección. Josué 1: 5-6 “Nadie te podrá
hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré
contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
1:6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la
tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.”
3. Dios es la fuerza que nos
impulsa a actuar. Jueces 6: 12, 14 “Y
el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón
esforzado y valiente.; Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y
salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?”
4. Sentimos la protección de Dios
en los momentos de Adversidad. Isaías 43: 2-3 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no
te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en
ti. 3Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu
Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.”
No hay hombre en la tierra que
pueda gritar tan duro que obligue a Dios hacer un milagro. Es la presencia de
Dios en el templo lo que sana al enfermo, restaura vidas corazones, hogares y
da prosperidad.
Para sentir la presencia de
Jesucristo lo único que tenemos que hacer es disponer nuestro corazón y
aferrarnos a su promesa. Simplemente congregarnos en su nombre. Mateo 18: 20 “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,
allí estoy yo en medio de ellos.”
La Adoración y la alabanza atraen
la presencia de Dios. 2 crónicas 5: 13-14 “Cuando
sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias
a Jehová: y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros
instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno,
porque su misericordia es para siempre: entonces la casa se llenó de una nube,
la casa de Jehová. 5:14 Y no podían los sacerdotes estar allí para
ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la
casa de Dios.”
Solo la presencia de Dios en
nuestra vida nos restaura, nos hace diferentes, nos llena de paz y de gozo aun
medio de la tormenta. Busca siempre su presencia.
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Éxodo 32. El mal de la Impaciencia
Más que una simple imagen de idolatría este becerro representa el monumento a la impaciencia. Muchos de nosotros siendo conocedores de Jesucristo y muchas veces hasta siervos de él hemos hecho nuestro becerro tal vez no de oro pero si hemos hecho de otras situaciones y personas nuestro becerro. Ese becerro alejo al pueblo de la verdadera Adoración a Jehová, por lo tanto, un becerro para nosotros podría ser cualquier cosa o persona que nos aleje de la presencia y de la Adoración a Jesucristo.
La impaciencia es un sentimiento que puede tener
consecuencias negativas en la vida de una persona. Puede provocar impulsividad,
respuestas rápidas y poco consientes, y afectar negativamente el equilibrio
emocional. La impaciencia puede llevar a la frustración y al estrés, ya que
impide disfrutar del aquí y del ahora, y puede afectar las relaciones
personales y laborales. Es fundamental desarrollar la paciencia y disfrutar
cada momento, ya que cada momento que pasa no volverá.
Qué cosas nos hacen hacer la Impaciencia
1. No esperar el tiempo Necesario.
V 1 a “Viendo el pueblo que
Moisés tardaba en descender del monte.” Cuando queremos que las cosas sucedan de manera rápida
nos desesperamos.
2. Tomamos malas Decisiones. V 1 b
“se acercaron entonces a Aarón, y le
dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este
Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya
acontecido”
3. Confundimos la realidad que
estamos viviendo. V 5 “Y viendo esto
Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana
será fiesta para Jehová.” Aunque el
pueblo se estaba postrando frente a un becerro, ellos creían que le harían
fiesta a Jehová.
4. Nos dejamos mal influenciar por
los demás. V 22-23 “Y respondió
Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado a mal.
32:23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a
este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le
haya acontecido.”. Nuestra labor es
influenciar en la vida de los del mundo y no dejarnos influenciar por ellos.
Jeremías 15: 19 “Por tanto, así dijo
Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si
entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a
ti, y tú no te conviertas a ellos.”
Si nosotros ya somos conocedores es
nuestra responsabilidad hacer que los demás sigan el camino de la verdad, no
permitas que tu familia cambie a Jehová por cualquier becerro. V 25 “Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado,
porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos,”
El arrepentimiento y el clamar e
interceder por quienes han hecho becerros hacen que Dios nos perdone. V 13-14 “Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos,
a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra
descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda
esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.
32:14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su
pueblo.”
El hecho que Dios nos perdone no
significa que seamos libres de las consecuencias de nuestros actos. Cuando Dios
nos perdona lo que hace es librarnos de la condenación eterna pero las
consecuencias las tenemos que asumir. V 27-28 “Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno
su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento,
y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. 32:28 Y los hijos
de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel
día como tres mil hombres.”
Recuerda la impaciencia es mala
consejera, nos hace tomar malas decisiones de las cuales después nos tenemos
que lamentar, confía en Jesucristo no importa si te parece que se tarda, él
siempre llega a tiempo. ¡En su
tiempo!
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