Un siervo de Cristo sabe quién es el Rey. Un siervo de Cristo es aquel que ha dejado de lado voluntariamente sus derechos personales para amar, servir y obedecer la voluntad de Dios en Cristo Jesús. Los siervos de Cristo mueren diariamente al pecado y a los deseos carnales, permitiendo que la vida de Cristo fluya a través de ellos. Ser un siervo de Cristo es buscar Su voluntad en todas las cosas. Nuestro deseo principal cada día, como siervos de Cristo, es honrar y glorificar a Aquel que nos compró la libertad del pecado.
Un Siervo de Cristo.
1. Sirve con limpia conciencia. V 3 “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con
limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y
día” No es perfecto pero
cada día trata de ser mejor, es decir tiene una vida de excelencia.
2. Hace las cosas con Pasión. V 4 “deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para
llenarme de gozo” un
siervo de Dios hace las cosas como para Dios, más que para los hombres, esto
hace que no se desanime cuando nadie valora su trabajo
3. Tiene Fe verdadera. V 5 “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó
primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti
también” un verdadero
siervo no sirve motivado por intereses personales. Una fe verdadera busca el
amor de Jesús. Hay muchas personas que sirven a Jesús, pero su motivación es el
interés de un milagro o el beneficio personal.
4. No deja que el fuego con el que sirve se apague. V 6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de
Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” el no permitir que el fuego se
apague no quiere decir que no tiene problemas o momentos de desanimo. El desánimo
que le causa la decepción de los demás pronto lo supera por el fuego que hay en
su corazón. Jeremías 20: 9 “Y dije: No me
acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi
corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no
pude”
5. Tiene espíritu de poder, de amor y de dominio Propio. V 7
“Porque no nos ha dado Dios espíritu
de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” tener el poder es tener la capacidad de hacer las
cosas con pasión y sin dejar que los demás desvíen su propósito.
6. No se avergüenza de la palabra de Dios, por muy difíciles
situaciones que este viviendo. V 8 “Por
tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso
suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios” muchos siervos se creen sin
autoridad para hablar de las maravillas de Cristo, solo porque están pasando
por momentos difíciles.
7. Cree que es un elegido por Dios, no por su capacidad, sino
por la misericordia de Dios. V 9 “quien
nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino
según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos” reconocer esto nos hace ser
agradecidos con Dios. Muchas personas con el crecer de la fama tendemos a
llenarnos de orgullo.
Un verdadero siervo de Cristo es mucho más que alguien que
manda o está por encima de los demás. Un verdadero siervo de Dios es aquel que
es un apasionado por lo que hace y su único anhelo es servir con todo su
corazón.
ESCUCHA NUESTRA RADIO CLIK AQUÍ
