26_01

2 Timoteo 1. Un siervo de Cristo

 

Un siervo de Cristo sabe quién es el Rey. Un siervo de Cristo es aquel que ha dejado de lado voluntariamente sus derechos personales para amar, servir y obedecer la voluntad de Dios en Cristo Jesús. Los siervos de Cristo mueren diariamente al pecado y a los deseos carnales, permitiendo que la vida de Cristo fluya a través de ellos.

Ser un siervo de Cristo es buscar Su voluntad en todas las cosas. Nuestro deseo principal cada día, como siervos de Cristo, es honrar y glorificar a Aquel que nos compró la libertad del pecado.

Un Siervo de Cristo.

1. Sirve con limpia conciencia. V 3 “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día” No es perfecto pero cada día trata de ser mejor, es decir tiene una vida de excelencia.  

2. Hace las cosas con Pasión. V 4 “deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo” un siervo de Dios hace las cosas como para Dios, más que para los hombres, esto hace que no se desanime cuando nadie valora su trabajo

3. Tiene Fe verdadera. V 5 “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también” un verdadero siervo no sirve motivado por intereses personales. Una fe verdadera busca el amor de Jesús. Hay muchas personas que sirven a Jesús, pero su motivación es el interés de un milagro o el beneficio personal.

4. No deja que el fuego con el que sirve se apague. V 6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” el no permitir que el fuego se apague no quiere decir que no tiene problemas o momentos de desanimo. El desánimo que le causa la decepción de los demás pronto lo supera por el fuego que hay en su corazón. Jeremías 20: 9 “Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude

5. Tiene espíritu de poder, de amor y de dominio Propio. V 7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” tener el poder es tener la capacidad de hacer las cosas con pasión y sin dejar que los demás desvíen su propósito.

6. No se avergüenza de la palabra de Dios, por muy difíciles situaciones que este viviendo. V 8 “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios” muchos siervos se creen sin autoridad para hablar de las maravillas de Cristo, solo porque están pasando por momentos difíciles.

7. Cree que es un elegido por Dios, no por su capacidad, sino por la misericordia de Dios. V 9 “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” reconocer esto nos hace ser agradecidos con Dios. Muchas personas con el crecer de la fama tendemos a llenarnos de orgullo.

Un verdadero siervo de Cristo es mucho más que alguien que manda o está por encima de los demás. Un verdadero siervo de Dios es aquel que es un apasionado por lo que hace y su único anhelo es servir con todo su corazón.

ESCUCHA NUESTRA RADIO CLIK AQUÍ


Print Friendly and PDF