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1 Juan 1. Alguien de Luz

 

Vivimos en un mundo que a menudo parece estar lleno de oscuridad: conflictos, desesperanza y falta de amor abundan en todas partes. En medio de este escenario, los cristianos somos llamados a ser luz, a brillar con el amor y la verdad de Dios, iluminando a quienes están perdidos y proporcionando guía en momentos de incertidumbre. Ser luz en el mundo no es simplemente un mandato, es una responsabilidad y un privilegio que cada creyente tiene para reflejar la bondad y la gracia de Dios.

Como cristianos debemos entender que nosotros somos hechos a la imagen y semejanza de Dios y él es luz. V 5 “Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

Si Jehová es luz y nosotros su imagen a qui en la tierra, nosotros también somos luz. Mateo 5: 14 “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Como es alguien de Luz.

1. Su relación con Dios se manifiesta en su diario vivir. V 6 “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;

·         1.1. Quienes son luz se caracterizan por irradiar una energía especial, que trasciende más allá de las palabras y se manifiesta en sus acciones cotidianas.

·         1.2. Estas personas suelen ser un faro de esperanza en medio de la oscuridad, brindando apoyo, amor y comprensión a quienes los rodean. Su mera presencia tiene el poder transformar ambientes y elevar el ánimo de quienes los rodean.

2. Alguien que es luz se caracteriza por su buena convivencia con los Demas. V 7 “pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” La buena convivencia es la base para la felicidad.

·         2.1. La buena convivencia es algo necesario en toda sociedad, familiar, laboral, espiritual.

3. Tiene la capacidad de reconocer sus errores. V 8 “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.” las personas que reconocen sus errores son capaces de corregir.

·         3.1. No se puede alcanzar la perfección sin corrección.  V 9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

·         Las personas de éxito son aquellas que reconocen sus falencias, las personas de fracaso son aquellas que siempre buscan a quien culpar por sus equivocaciones.

Para tener una excelente convivencia con los demás y lograr la paz tan anhelada en este mundo es necesario dejarnos llenar de la luz de Cristo y poderla reflejar en nuestra forma de Actuar.

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