26_02

2 Pedro 1. Cristiano que da Frutos

 

La vida cristiana trasciende la simple adhesión a un credo; implica un proceso de crecimiento continuo, un florecimiento espiritual que se manifiesta en acciones concretas. Se trata de una transformación profunda que nos lleva a ser reflejo del amor y la gracia de Dios en el mundo.

La vida cristiana es un proceso dinámico de crecimiento, no un estado estático, no se trata tan solo de congregarse por costumbre. El fruto espiritual es el resultado natural de una relación genuina con Cristo.

Jesucristo quiere darnos las pautas para tener una vida de éxito en lo espiritual y en lo secular. V 8 “Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

El no tener estas cosas que Dios nos enseña nos convierte en inútiles. V 9 “Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.

Como es un cristiano que da Frutos.

1. Es Diligente. V 5 a “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo” para conseguir algo importante en la vida se requiere mucho más que tan solo esforzarse, para conseguir cosas importantes se necesita hacerlas en el momento oportuno de nada sirve hacer algo muy bien si ya nadie la necesita.

2. Es Virtuoso. V 5 b “añadid a vuestra fe virtud;” solo cuando hacemos las cosas aplicándoles todos los valores generan frutos que permanecen.

3. Tiene Conocimiento. V 5 c “a la virtud, conocimiento;” el conocimiento es la base principal en el logro de todo propósito. El que no sabe que es lo que quiere o como conseguirlo nunca podrá triunfar.

4. Tiene Dominio Propio. V 6 a “al conocimiento, dominio propio;” las personas que no pueden dominar sus emociones terminan siendo esclavas de ellas. Las emociones por lo general nos hacen tomar malas decisiones.

5. Tiene Paciencia. V 6 b “al dominio propio, paciencia; a la paciencia” solo el saber esperar en paz hace que tengamos la tranquilidad suficiente que nos permite hacer las cosas bien. La ansiedad es muy mala consejera.

6. Desarrolla Piedad. V 6 c “, piedad” de nada sirve hacer las cosas bien si no se las hace pensando en los demás. El egoísmo impide que una persona de buenos frutos.

7. Tiene Afecto Fraternal. V 7 a “a la piedad, afecto fraternal;” el afecto por los demás es lo que nos estimula y nos impulsa a luchar sin cansarnos para conseguir un propósito.

8. Tiene Amor por lo que hace. V 7 b “y al afecto fraternal, amor.” Cuando amamos lo que hacemos nos queda bien, lo disfrutamos y sobre todo generamos buenos frutos.

Para dar buenos frutos es necesario siempre recordar estas recomendaciones.  V 12 “Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.

La clave para que algo se fije en nuestra mente y en nuestro corazón es la repetición, si quieres que el conocimiento que tienes, de frutos nunca dejes de repetir lo que tienes que hacer.

Una vida sin frutos es una vida estéril. El ocio y la pereza son la base fundamental para tener una vida de fracaso. Esfuérzate se valiente nunca te sueltes de la mano de Jesucristo y serás una persona fructífera en todo.

ESCUCHA NUESTRA RADIO CLIK AQUÍ

VISITA NUETRA PAGINA    

Print Friendly and PDF