Dios nos ha dado dones, talentos y también recursos para que los usemos, los desarrollemos y bendigamos a los que nos rodean. El don mayor que nos ha concedido es la salvación por medio de Jesús y debemos compartirlo. Mostremos nuestra gratitud a Dios por los dones diarios que recibimos de su mano. Cultivemos nuestros dones para adorar a Dios y edificar la vida de nuestros hermanos.
Jesucristo tiene grandes cosas para
cada uno de nosotros, para el darnos lo que le pedimos utiliza los dones que él
nos ha dado, todos los dones son para ponerlos al servicio del ministerio al
que pertenecemos y hacer que muchas personas conozcan de Cristo.
Pero también muchos de los dones y
talentos que tenemos son utilizados por Jesucristo para proveernos de las cosas
materiales que necesitamos.
En este capítulo Dios utilizaría
los dones de interpretación de sueños de José para sacarlo de la cárcel y
ponerlo en un lugar de prominencia.
Que necesitamos para prosperar con
nuestros Dones.
1. Entender que para Jesucristo no
hay casualidades V 2-3 “Y se
enojó Faraón contra sus dos oficiales, contra el jefe de los coperos y contra
el jefe de los panaderos,
3y los puso en prisión en la casa del capitán de la guardia,
en la cárcel donde José estaba preso.”
·
1.1. No era casualidad que faraón se enojara con sus
dos oficiales, para Dios todo tiene un propósito, José tenía que relacionarse
con ellos. V 4 “Y el capitán
de la guardia encargó de ellos a José, y él les servía; y estuvieron días en la
prisión.”
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1.2. Jesucristo siempre nos presenta diferentes
oportunidades para que pongamos en acción nuestros dones.
2. Saber que Dios propicia cada
situación para que aprovechemos nuestros dones y los ofrezcamos. V 8 “Ellos le dijeron: Hemos tenido un
sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios
las interpretaciones? Contádmelo ahora.”
·
2.1. Debemos estar atentos a cada oportunidad que Dios
nos ofrece. V 14 “Acuérdate,
pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de
misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.”
3. Entender que las cosas suceden
en el tiempo de Dios y no en el Nuestro. V 23 “Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que
le olvidó.” José tenía la esperanza que una vez que saquen al copero de
la cárcel él lo recomiende delante de Faraón.
·
3.1. Pero no fue así José se quedó esperando ya que el
copero se olvidó de la petición de José.
·
3.2. Jesucristo sabe en qué momento darnos lo que
necesitamos, debemos tener paciencia. La desesperación nos hace cometer errores
y tomar malas decisiones.
Ninguno de los seres humanos somos inútiles,
todos tenemos dones y talentos a través de los cuales Jesucristo nos da la
oportunidad de poderle servir y prosperar en todo lo que emprendamos.
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