26_05

Éxodo 3. Renuncia a las Excusas

 

Las excusas son simplemente barreras mentales que nos colocamos para justificar por qué no estamos tomando acción. Estas barreras limitan nuestro potencial, nos mantienen en nuestra zona de confort y, lo peor de todo, sabotean nuestros objetivos a largo plazo. Cada excusa es un ladrillo más en el muro que nos separa de nuestras metas.

Cuando decides renunciar a las excusas, inicias un proceso de transformación interna que te permite asumir la responsabilidad de tu vida. Reconocer que puedes cambiar tu percepción y tus decisiones es el primer paso hacia un desarrollo personal más sólido.

Algunas excusas que debemos Renunciar.

1. Sentimientos de Inferioridad V 11 “Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?” los sentimientos de inferioridad nos estancan y no nos permiten avanzar.

Los sentimientos de Inferioridad nos hacen olvidar con rapidez lo que en realidad somos o lo que Dios ha hecho de nosotros. Hechos 7: 22 “Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras

La verdad es que por nuestros propios medios posiblemente no somos competentes, es Jesucristo quien nos da esa habilidad. 2 corintios 3: 5 “no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios

2. Creernos sin Conocimiento. V 13 “Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?” muchos creemos que no tenemos elocuencia como otros y que no merecemos ser tenidos en cuenta. Se nos olvida que el que habla por nosotros se llama Espíritu Santo. Marcos 13: 11 “Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.

3. Nadie me Escucha. 4: 1 “Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová” nuestro menosprecio nos impide ver lo que Dios ha hecho en nosotros, muchas veces son los demás los que se dan cuenta que en verdad somos bendecidos.

4. Creerse incapaz para Hablar. 4: 10 “Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua” nuestros principales enemigos no son los de afuera, nuestros perores enemigos son nuestros propios prejuicios. Si Dios nos escogió Dios nos prepara para lo que tenemos que hacer.

Nuestros propios miedos son los que nos impiden avanzar. Cuantas oportunidades hemos perdido en la vida por causa de nuestros temores.

5. Puedes enviar a otro. V 13 “Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.” Nuestros temores nos llevan a creer que otros pueden hacer mejor lo que nos toca hacer a nosotros.

Dios nunca se equivoca y si él te escogió a ti es porque él sabe que si te esfuerzas lo puedes conseguir. Dios no te escogió a ti por no haber más a quien escoger, él te escogió porque te quiere adiestrar y cambiar de la condición de inútil a útil.

Nunca dejes que tus temores te dominen deja a un lado las excusas, las excusas solo son para los mediocres y fracasados. Nada es fácil en este mundo, esfuérzate se valiente confía en Jesucristo y lo podrás Lograr.

ESCUCHA NUESTRA RADIO CLIK AQUÍ

VISITA NUETRA PAGINA    

Print Friendly and PDF