Las leyes que Jehová da a su pueblo no solo tienen que ver con asuntos espirituales, salvación y vida eterna.
Muchas de las normas tienen
que ver con mantener una buna salud.
En esta ocasión Jehová
quería que su pueblo mantuviera muy buenos hábitos de aseo para que pudieran
conservar una buena salud.
Jesucristo no solo quiere
darnos salvación y vida eterna, a través de la biblia Jesucristo quiere
enseñarnos a tener vidas de excelencia, ser excelente no es ser perfecto, ser
excelente es tener la capacidad de cada día ser mejor.
En la biblia no solo
encontramos castigos o solo temas de cielo e infiernos. De nada sirve que los
cristianos estemos seguros de que nos vamos a ir al cielo si aquí en la tierra
se vive en un infierno por no sabernos comportar.
Nuestra higiene tiene que
ser corporal pero ligada a la higiene espiritual. En este capítulo 15 nos habla
sobre los cuidados de higiene que debemos tener en caso de emisión de semen o
flujo de sangre en caso de la mujer. V 33 “y para la que padece su costumbre, y para el que tuviere
flujo, sea varón o mujer, y para el hombre que durmiere con mujer inmunda.”
Pero perfectamente esta
costumbre de lavarse en estos casos también se puede aplicar en cada una de las
áreas de nuestra vida.
Talvez muchos podríamos
decir, pero eso ya lo sabemos, eso es verdad lo que nos enseña Jesucristo no es
nada nuevo, pero él sabe que, aunque no es nuevo igual muchos de nosotros no
las ponemos en práctica y por eso muchos viven enfermos.
En qué áreas y cómo podemos ejercer una Buena Higiene.
1. Manos Físicamente.
Debemos lavarnos las manos antes de ingerir cualquier alimento. Ya que a cada
instante estamos en contacto con cosas contaminadas. Éxodo 30: 21 a “se lavarán las manos”
·
1.1. Por lo general cada vez que
alguien estornuda se cubre la boca con la mano es por esta razón que cada vez
que tenemos contacto de manos con alguien podemos ser contagiados.
·
1.2. Cada vez que consumimos
alimentos que tomamos con nuestras manos sin lavar corremos el riesgo de
introducir diferentes bacterias a nuestro organismo que nos pueden enfermar.
2. Pies y piel. V 21 b “y los pies, para que no mueran. Y lo
tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones”
durante el día estamos en constante movimiento que hace que nuestros pies y
nuestra piel sude pegándose a ellos mugre que causa infecciones.
·
2.1. Debajo de las uñas de nuestros
pies y de nuestras manos se acumula mugre y bacterias que transmitimos a lo que
tocamos.
·
2.2. Muchas personas pueden
preguntarse y esto que tiene que ver con nuestra espiritualidad.
·
2.3. Nosotros vemos la biblia como
un libro solamente religioso, pero para el pueblo de Dios era todo un manual de
sugerencias que les permitía vivir bien en sociedad.
3. Boca y oídos. Una boca
mal aseada puede generar infecciones en las encías y mal aliento generando mal
estar personal y a quienes están a nuestro alrededor.
4. Ojos, nariz y genitales,
estos órganos son demasiado sensibles debe hacerse el aseo con una toalla
diferente a la que se usa en todo el cuerpo para evitar irritación o
contaminación.
Jehová como un buen padre no
solo emiten prohibiciones que afectan nuestra espiritualidad, también se
preocupa por la salud de su pueblo.
Si el pueblo se cuida
higiénicamente va tener menos riesgos de enfermedad, no basta solo con orar de
todo corazón para que Dios nos sane de cualquier enfermedad, también es
necesario que nos cuidemos.
