La astucia es una habilidad que permite a las personas encontrar soluciones ingeniosas y creativas a problemas complejos. A diferencia de la inteligencia, que se basa en el conocimiento y la capacidad de análisis, la astucia se enfoca en la capacidad de encontrar atajos, estrategias y trucos para alcanzar un objetivo. La gente astuta tiene una gran habilidad para adaptarse a diferentes situaciones y encontrar soluciones prácticas.
Son
personas que no se conforman con las soluciones convencionales, sino que buscan
alternativas más eficientes y rápidas. La astucia implica ser perspicaz,
ingenioso y tener una mente ágil. La astucia nos permite engañar a los demás o
nos ayuda para no ser engañados por los demás, la astucia nos hace listos y nos
ayuda a conseguir lo que nos proponemos.
Jehová está
de acuerdo en que desarrollemos algo de astucia para evitar ser engañados por
las demás personas. Lucas 16: 8 “Y alabó el
amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este
siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.”
Eva se dejó engañar por que era menos astuta que la serpiente. Genesis
3: 1 “Pero la serpiente era astuta, más
que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la
mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: ¿No comáis de todo árbol del huerto?” por falta de astucia muchas personas
inteligentes terminan siendo engañadas.
La astucia es lo que en el mundo se conoce como malicia indígena, es esa
capacidad que se tiene para ver más allá de lo que ven nuestros ojos normales
pueden ver.
Josué era un hombre aguerrido y preparado para la guerra, pero en esta
ocasión también fue derrotado, no por la espada, pero si por la astucia de los
de Gabaón. V 3-4“Mas los moradores de Gabaón, cuando
oyeron lo que Josué había hecho a Jericó y a Hai, usaron de
astucia; pues fueron y se fingieron embajadores, y tomaron sacos viejos sobre
sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y remendados,”
Jehová nos recomienda que debemos ser astutos como la serpiente y mansos
como la paloma. Mateo 10: 16 “Mirad, yo os
envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes
e inocentes como las palomas”
Debemos utilizar la astucia para salir victoriosos en nuestra lucha con
los problemas que se nos presentan de manera diaria y no para dañar a los demas.
La astucia debe servirnos para trabajarle a Jesucristo de manera más
diligente y no dejarnos engañar por el mundo y sus propuestas.
Como hacer de la astucia una buena Herramienta.
1. Pidiéndole a Dios que nos dé Sabiduría. Santiago 1: 5 “Y si alguno de vosotros tiene falta
de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche,
y le será dada” solo una persona sabia es capaz de
controlar sus impulsos.
·
1.1. La astucia es
algo que se la puede utilizar de vez en cuando, el exceso de ella nos puede
terminar metiendo en problemas.
2. Pidiéndole a Jesucristo que nos de Discernimiento. Discernimiento es
lo mismo que conocimiento. El pueblo de Dios se perdió porque le falto
Discernimiento o conocimiento. Isaías 5: 13 “Por
tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria
pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.”
·
2.1. Si tenemos
buen conocimiento sobre lo que queremos lograr podemos desarrollar astucia para
conseguir lo que queremos.
3. Dejando que Jesucristo nos dote de Dominio Propio. 2 Timoteo 1: 7 “Porque no
nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio.” la única forma de
controlar las diferentes circunstancias es si primero nos controlamos a
nosotros mismos.
·
3.1. Las
Emociones son engañosas. Jeremías 17: 9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y
perverso; ¿quién lo conocerá?” las emociones
nos pueden hacer tomar malas decisiones.
4. Escuchando siempre la voz de Jehová. Juan 10: 27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me
siguen” la serpiente tiene la
habilidad para actuar, la oveja para escuchar, dos cualidades importantes para
triunfar.
·
4.1. Por muy
hábil que seas nunca actúes sin antes escuchar la voz de Jesucristo, él sabe lo
que nos conviene y lo que no nos conviene.
Por ser cristianos debemos tener un corazón dispuesto para ayudar a los
demás, pero siempre se precavido o astuto, ayuda sin permitir que el ayudar te
dañe a ti o a los tuyos.
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