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Éxodo 32. El mal de la Impaciencia

 

Más que una simple imagen de idolatría este becerro representa el monumento a la impaciencia. Muchos de nosotros siendo conocedores de Jesucristo y muchas veces hasta siervos de él hemos hecho nuestro becerro tal vez no de oro pero si hemos hecho de otras situaciones y personas nuestro becerro.

Ese becerro alejo al pueblo de la verdadera Adoración a Jehová, por lo tanto, un becerro para nosotros podría ser cualquier cosa o persona que nos aleje de la presencia y de la Adoración a Jesucristo.

La impaciencia es un sentimiento que puede tener consecuencias negativas en la vida de una persona. Puede provocar impulsividad, respuestas rápidas y poco consientes, y afectar negativamente el equilibrio emocional. La impaciencia puede llevar a la frustración y al estrés, ya que impide disfrutar del aquí y del ahora, y puede afectar las relaciones personales y laborales. Es fundamental desarrollar la paciencia y disfrutar cada momento, ya que cada momento que pasa no volverá.

Qué cosas nos hacen hacer la Impaciencia

1. No esperar el tiempo Necesario. V 1 a “Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte.” Cuando queremos que las cosas sucedan de manera rápida nos desesperamos.

2. Tomamos malas Decisiones. V 1 b “se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido

3. Confundimos la realidad que estamos viviendo. V 5 “Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová.” Aunque el pueblo se estaba postrando frente a un becerro, ellos creían que le harían fiesta a Jehová.

4. Nos dejamos mal influenciar por los demás. V 22-23 “Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado a mal. 32:23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.”.  Nuestra labor es influenciar en la vida de los del mundo y no dejarnos influenciar por ellos. Jeremías 15: 19 “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

Si nosotros ya somos conocedores es nuestra responsabilidad hacer que los demás sigan el camino de la verdad, no permitas que tu familia cambie a Jehová por cualquier becerro. V 25 “Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos,

El arrepentimiento y el clamar e interceder por quienes han hecho becerros hacen que Dios nos perdone. V 13-14 “Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.  32:14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

El hecho que Dios nos perdone no significa que seamos libres de las consecuencias de nuestros actos. Cuando Dios nos perdona lo que hace es librarnos de la condenación eterna pero las consecuencias las tenemos que asumir. V 27-28 “Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. 32:28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.

Recuerda la impaciencia es mala consejera, nos hace tomar malas decisiones de las cuales después nos tenemos que lamentar, confía en Jesucristo no importa si te parece que se tarda, él siempre llega a tiempo. ¡En su tiempo!

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